El pasado viernes, me fui de finde con mi familia. Los paneles electrónicos de la carretera me dieron una señal para hacer un ratito de oración. El primero que me encontré fue uno que decía:
"En la carretera no vas solo"
Sí, ya sé que se refiere a que estemos atentos a los demás coches, a la conducción, a que nos demos cuenta que van más vehículos con nosotros y que debemos señalizar correctamente nuestras maniobras... pero yo, que soy así, quise trascender esas palabras mundanas, y se me vino a la cabeza una canción que cantaba de niña: "Santa María del Camino", cuya primera estrofa tiene estos versos:
Mientras recorres la vida
Tú nunca sólo estas:
contigo por el camino
Santa María va.
Y de esta forma, oré encomendando a la Virgen nuestro paseo hasta nuestro destino y también nuestra estancia.
Más adelante, me encontré con otro panel que decía:
"Piensa en los demás"
Ciertamente, que me puse a orar de inmediato: por los que están en los Hospitales, por los que están próximos a morir, por los que no tienen quien rece por ellos (estén en la tierra o en el purgatorio), por los pecadores en general, aunque con más intención por los que están en pecado mortal, por los que pasan hambre y mueren de hambre, por...
Cuando terminé mis intenciones petitorias, empecé a dar gracias: por las personas que nos han invitado a este finde, por mi familia, por los catecúmenos que he tenido, por mis parroquias, por mi comunidad, por... y bueno, al enchufarme el i-pod con mi BSe, también di gracias a Dios, por inspirar canciones tan hermosas que invitan a encontrarse con Él.
Estoy segura que tal vez haya sido una causalidad el que mi estado de ánimo haya interpretado estos mensajes como invitatorios a la oración. Y por supuesto, no niego que la DGT tiene otros que no invitan a nada.
A mí se me ha ocurrido uno para que no se use el movil mientras se conduce:
Conductor, cuando Dios te llame a su presencia no lo hará por el móvil.
No lo cojas o perderás 6 puntos de tu carnet.
Recuerda que contestar al móvil puede adelantar ese encuentro.
¿Estás preparado?