domingo, 23 de agosto de 2009

BSe: Migueli

A primeros de Mayo de 2000, unas semanas antes de mi boda, Hinnení actuó por última vez. Fue en una gala de música cristiana (católica) en la que participamos muchos grupos y solistas, que se celebró en el patio del que fuera mi colegio.

El artista invitado era Migueli. Yo había oído hablar mucho de él (muy bien, claro) y la crítica sobre sus canciones era fabulosa. Yo estaba emocionada... ¡era el primer cantante famoso cristiano que conocía! (vamos, me sentía, -al borde de los treinta- como una quinceañera).

Cantamos con esa emoción agridulce de saber que era la última vez que actuábamos juntos. Cantamos "Madre Teresa (de Calcuta)" y la disfrutamos como nunca. Éramos: Chema, Lidia, Javi y yo... los que quedábamos...
(Posteriormente, Lidia entró de postulante claretiana, y Chema, se "desapareció").

Todos fuimos teloneros de Migueli. Disfrutamos mucho de su concierto, bailamos, reímos y oramos con sus canciones. Fue una gozada... Hoy, nueve años después, todavía me acuerdo...

Lidia y yo, nos compramos en el kiosko que las monjas tenían al final del patio, dos CDs (luego, ella pirateó el mío y yo el suyo -lo siento, Migueli-) y corrimos como quinceañeras (vale, multiplicado por dos) a donde estaba él para que nos los firmara.

Su dedicatoria reza así:

"Muchas gracias por tu música y por tu marcha. Besos Migueli."

Los dos CDs me los aprendí en cuestión de pocas semanas. Los escuchaba todo el tiempo libre que disponía. Muchas veces me ayudaron a limpiar la casa con más rapidez, y otras, a encontrar ese tiempo de oración que tanto necesitaba. Porque sus canciones, muchas llenas de ritmo, tienen unas letras excepcionales, profundas... y llenas de sentido de humor (algunas, como "Titulitis")

Pasan los años y un día Fran Ros (ya hablaré de él en otro post) me regaló otro trabajo de él: "Humanizar", mucho más serio, más profundo del que reconozco que no me he aprendido las canciones (excepto dos, que ya concocía de otro trabajo), y que apenas escucho (desde aquí hago propósito de darle una oportunidad). Es un trabajo que grabó para el Centro de Humanización de la Salud de los Religiosos Camilos. Los temas son una visón positiva sobre el dolor, la enfermedad, la soledad... Creo que por eso no lo he puesto en mi ipod -bastante tristona soy, para encima llenar el caldero-.

Por cierto, Migueli tiene una página nueva, que acaba de "chafar" con la promo de su nuevo trabajo, y el estreno del mismo, porque las letras se mezclan con el fondo de la carátula del CD y no se ve un pijo. Por si te quieres dar una vuelta (merece la pena conocerle) y escuchar alguno de sus temas, visita:

MIGUELI

Si alguna vez lees esto, no cambies nunca, eres un viento fresco que nos trae algo de ritmo de Dios.

Noelia.