jueves, 20 de agosto de 2009

BSe: Hinneni

Hinneni fue el grupo que formamos en la parroquia varios miembros de la Comunidad en la que estaba formando y enriqueciendo mi fe, y algunas otras personas que cantaban muy bien y que colaboraron con nosotros para cantar.

Grabamos caseramente un primer trabajo, que llamamos "¡Ven!", con un cuatro pistas de un compañero de la universidad, y del que sacamos 500 copias, con el objetivo de que lo recaudado cubriera parte de los costes de la experiencia misionera en Sudamérica de cuatro miembros del grupo.

Hicimos también un par de recitales, uno con canciones mías y otro con canciones que se trajeron de Sudamérica y otras mías.

Luego grabamos en un estudio otro trabajo con estas canciones, que ya no vio la luz... Por esta época ya nuestros estados civiles estaban "en crisis": algunos casados, otros en puertas, y una de las chicas que ingresó como postulante claretiana.

Hinneni desapareció... y eso a mí no me desanimó, porque Dios me ha seguido bendiciendo con esa inspiración que me capacita para escribir canciones o poemas, de reflejar mi amor por Él y también de mi vida más mundana.

Hay canciones de Hinneni, como la que le dió nombre al grupo que nacieron en un sueño: en aquel sueño escuchaba unas voces maravillosas que cantaban la canción, pero no entendía la letra. Yo saqué la música a guitarra y se la cantaba a mis amigos, por si era una canción conocida, y todos me dijeron que no. Meses después, en una catequesis de mi Comunidad, escuché en el relato de la vocación de Abrahan la palabra "hinneni" -aquí estoy-. "Se me abrieron los oídos" y dejé de escuchar a quien nos exponía el tema y empecé a escuchar en "estéreo" esa música y la letra fue clara como el agua: Hinneni-Abba-Jeshuá. Salí de la sala, escribí la letra, y saqué tres de las numerosas voces que escuchaba...

Muchas veces sueño con volver a reunirme con Hinneni y volver a cantar... o de formar un nuevo Hinneni... por ahora, lo dejamos en sueños...