+
SCJ
SCJ
Oración para el primer viernes, del segundo mes.
Quiero hoy renovar, junto a Santa María, mi consagración a tu Corazón, entregándote cuanto soy y cuanto tengo para que Tú dispongas de todo a tu mayor gloria y provecho de las almas.
------------------------------------------
Cuando me consagré por primera vez a Ti, sentí esa sensación extraña que no proviene de Ti, sino de tu enemigo a ser desconfiada. A no darme a Ti, ni a darte mis cosas, porque me las puedes quitar. Esa misma sensación que sentí la primera vez que oré la oración de Charles de Foucault "Padre, me pongo en tus manos...", que decidí no completarla por miedo a que "me quitaras mi novio", y aquel novio se fue por su propio pie, mientras que Tú siempre estuviste ahí.
Por eso, me centré aún más en cada palabra que me consagraba a Ti.
Consagración al Corazón de Jesús
¡Oh Corazón dulcísimo de Jesús, Rey de Amor! Por mediación de vuestra Madre y Madre mía, la Santísima Virgen María, acepto muy gustoso el pacto que Vos me proponéis de cuidar Vos de mí y de mis cosas y cuidar yo de Vos y vuestra gloria.
Todo lo mío lo pongo en vuestras manos: mi familia, negocios y ocupaciones todas; mi cuerpo con sus sentidos, salud y vida; mi alma con sus potencias, virtudes y méritos; mi propia salvación y santificación.
Cuidad Vos de mí.
Yo, en cambio, cuidaré de Vos: de glorificaos cuanto pueda. Os prometo contribuir con comuniones, misas, rosarios, oraciones y jaculatorias; con la paciencia en sufrir las cruces ordinarias de la vida; con el fiel cumplimiento de las obligaciones de mi estado; con obras de misericordia, con limosnas y sacrificios; con la propaganda, con el ejemplo, de palabra y por escrito, a daros toda gloria y reparación que me sea posible. Quiero extender por todo el mundo vuestro reinado de Amor. Hacedme perfectísimo amante y apóstol de vuestro amantísimo Corazón. Amén.
.............
Yo me siento cuidada por Él, amada por Él... y yo, desde este pequeño hueco del ciberespacio, le declaro mi amor más sincero, para siempre.
Noelia.