¿Cuánto hará? ¿Dos-tres años? Pues más o menos por aquel entonces, conocí los escritos de una mística de nombre Catalina Rivas. Hubo uno que me gustó mucho, por su sencillez y por su profundidad. Se llamaba "Mi Cristo Roto...camina sobre las aguas". En aquel escrito, relacionaba la historia de un cuadro, con la de una imagen de un crucificado, y a la vez, esta imagen con la de un relato breve que ella había mal-escuchado tiempo atrás (en el libro se incluye este relato). Aquel relato se llamaba "Mi Cristo Roto" escrito por el P. Ramón Cué SJ
Éstos relatos me ayudaron mucho a aprender a perdonar de corazón.
Y no sé por qué, mientras preparaba la Misa de Niños, se me vino a la mente.
Durante la Misa, al llegar el momento de la Comunión, el sacerdote me dio a comulgar una Hostia (de las pequeñas) que estaba rota... y se me vino al recuerdo otra vez.
De sobras sé que aunque la Hostia esté partida, o rota, Cristo Jesús está entero todo Él con su Cuerpo, su Sangre, su Alma y su Divinidad, así que lo recibí con igual amor y adoración... quizá un poco más... tal vez porque durante el poquito tiempo que tuve de oración (antes de ponerme a cantar) ofrecí mi comunión por todos mis hermanos necesitados, por todos mis hermanos rotos por el hambre, el dolor, el sufrimiento, la enfermedad... y por los que esperan hambrientos en el Purgatorio una comunión por ellos.