martes, 27 de octubre de 2009

La ley del silencio

La faringitis se ha adueñado de mi garganta y me ha quitado la voz. El médico me ha dicho "calladita hasta el viernes". Para colmo, mi trabajo casi me obliga a hablar, quiera o no: las clientas, el teléfono... Así que lo hago en susurros, como si tuviera un bebé durmiendo a mi lado.

Esta noche, reunión con mi Comunidad, y ¡me toca llevar el tema! Ya lo tengo pasado al ordenador a ver si alguno de mis hermanos/as se apiada de mí y lee los textos que nos correspondían a mi compañera y a mí (porque mi compañera está con fiebre, en cama).

Pues aquí estoy, calladita, pero sólo de boca, que los dedos no dejan de teclear en el ordenador y en el movil.

Será cuestión de aprender lenguaje de signos para estas situaciones (que son varias al año) y que los demás, también lo hagan para que me puedan entender y comunicarse conmigo.

Así que no me queda otra que ofrecer este tiempo de silencio al Señor, por los que nos tienen voz que les defienda... y ya sabes: no me hagas hablar que no puedo.