lunes, 14 de septiembre de 2009

Comentario al Evangelio del 20 de septiembre 2009

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SCJ

Primera Lectura: Sabiduría 2, 12. 17-20
"Lo condenaremos a muerte ignominiosa"

12 Tendamos trampas al justo, que nos resulta incómodo: se opone a nuestras acciones, no secha en cara las faltas contra la ley, nos reprende las faltas contra la educación que nos dieron;
17 Vamos a ver si es verdad lo que dice: comprobando cómo es su muerte;
18 si el justo ese es hijo de Dios, él lo auxiliará y lo arrancará de las manos de sus enemigos.
19 Lo someteremos a tormentos despiadados, para apreciar su paciencia y comprobar su resistencia;
20 lo condenaremos a muerte deshonrosa, pues dice que hay alguien que cuida de él.

Salmo 53
"El Señor sostiene mi vida"

Oh Dios, sálvame por tu nombre,/ sal por mí con tu poder./ Oh Dios, escúcha mi súplica,/ atiende mis palabras. R.

Porque unos insolentes se alzan contra mí,/ y hombres violentos me persiguen a muerte,/ sin tener presente a Dios. R.

Pero Dios es mi auxilio,/ el Señor sostiene mi vida./ Te ofreceré un sacrificio voluntario,/ dando gracias a tu nombre, que es bueno. R.

Segunda Lectura: Santiago 3, 16- 4, 3
"Los que procuran la paz están sembrando paz, y su fruto es la justicia"

16 Donde hay envidia y rivalidad, allí hay desorden y toda clase de maldad.
17 La sabiduría que procede del cielo es ante todo pura; además es pacífica, comprensiva, dócil, llena de piedad y buenos resultados, sin discriminación ni fingimiento.
18 Los que trabajan por la paz, siembran la paz y cosechan la justicia.
4
1 ¿De dónde nacen las peleas y las guerras, sino de los malos deseos que siempre están luchando en su interior?
2 Ustedes quieren algo y si no lo obtienen asesinan; envidian, y si no lo consiguen, pelean y luchan. No tienen porque no piden.
3 O, si piden, no lo obtienen porque piden mal, porque lo quieren para gastarlo en sus placeres.


Evangelio Marcos 9, 30-37
"El Hijo del Hombre va a ser entregado. Quien quiera ser el primero, que sea el servidor de todos"


30 Desde allí fueron recorriendo Galilea, y no quería que nadie lo supiese.
31 A los discípulos les explicaba: - El Hijo del Hombre va a ser entregado en manos de hombres que le darán muerte; después de morir, pasando tres días, resucitará.
32 Ellos, aunque no entendían el asunto, no se atrevían a hacerle preguntas.
33 Llegaron a Cafarnaún y, ya en casa, les preguntó: - ¿De qué hablaban por el camino?
34 Se quedaron callados, porque por el camino habían estado discutiendo quién era el más grande.
35 Se sentó, llamó a los Doce, y les dijo: - El que quiera ser el primero, que se haga el último y el servidor de todos.
36 Después llamó a un niño, lo colocó en medio de ellos, lo acarició y les dijo:
37 - Quien reciba a uno de estos niños en mi nombre, a mí me recibe. Quien me recibe a mí, no es a mí a quien recibe, sino al que me envió.

Comentario al Evangelio.


Mientras transcribía el texto del Evangelio, caí en la cuenta que la pregunta que hacía Jesús a sus discípulos, es la misma que les plantea a los discípulos de Emaús (Lc 24, 17a).

En cierta forma, Jesús deja que todos hablemos, y cuando ve que estamos desvariando y diciendo tonterías interviene. Sí, interviene con una pregunta que nos hace ver lo ridículo de nuestros pensamientos. Porque la Lógica de Dios es completamente distinta a la nuestra.

Él, lo demuestra con obras ante sus discípulos: Él cura a los pobres, no va a prestar sus servicios a los palacios. Él valora la limosna de la viuda, y desprecia, por miserable, la del poderoso rico. Él les sigue hablando que su misión como Mesías es padecer y morir y resucitar... y sus discípulos ya se están repartiendo la Decápolis y a lo peor, ya están destronando a Anás y a Caifás de sus asientos en el Templo...

Y como si fuera una lección, también para nosotros, nos dice que al acoger a un niño en su nombre, a Él lo acogemos... ¡a un niño! Un niño que, en tiempo de Jesús, valía menos que un animal (la mujer valía así de poco, incluso menos)... ¡un niño! Un niño que en nuestro tiempo está desprotegido de su derecho fundamental a la vida, mientras está en el seno de su madre...

Y me pregunto ¿cuántas católicas, cuántas cristianas, han abortado a su hijo, en vez de acogerlo en Su Nombre?

Y me pregunto ¿qué grado de consciencia tenemos de que al recibir a Jesús en la Eucaristía, también estamos recibiendo al Padre?

¿De qué hablamos por el camino? ¿De la crisis? ¿Del paro? ¿Del último atentado de la eta?

Nuevamente, Jesús nos interpela y nos ayuda a centrarnos en lo que verdaderamente es importante, y nos invita a pensar las cosas desde Su Lógica.

Te invito a escuchar la canción "Si conocieras cómo te amo" de la hermana Glenda. En esta canción, ella nos cuenta que si realmente fuéramos más conscientes de todo lo que nos ama Dios, seríamos más felices. (Y no hablaríamos de tantas tonterías por el camino...)

Si Conocieras cómo te amo


Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío