Bueno, hay momentos en los que me planteo "cuánto de corta" puedo llegar a ser, no sé , voy batiendo mis records, y el Viernes Santo, ha sido el mayor de todos.
Empecemos: No sólo fue Viernes Santo, además fue PRIMER VIERNES.
Primera duda: ¿Y la Misa de Abril? No la hay, porque es Viernes Santo.
Segunda duda: ¿Y la novena al Corazón de Jesús?
Esta pregunta compuesta la realicé el pasado mes de marzo y recibí dos respuestas: La primera me la dió un sacerdote con sotana, de esos que al terminar la Misa se sientan ante el Santísimo a orar de su librito un número indeterminado de oraciones. Él me dijo: "No importa, tú ve". Y se sentó en el confesionario donde le esperaba una feligresa.
La segunda la recibí de otro sacerdote, muchísimo más joven, pero de esos que siendo jóvenes, están "al día" en "cosas antiguas": "Como no hay Misa se salta el mes... aunque no sé si vale o no..."
Con estas respuestas aparentemente contradictorias, me quedé todo el mes de marzo. Al final decidí que, bueno, contara o no contara por la no celebración de la Eucaristía, como era Viernes Santo y yo estoy en los Oficios con el coro, la comunión "sí o sí" la iba a recibir. ¿Que cuenta?, genial, ya son ocho primeros viernes. ¿Que no? pues, nada, en Mayo, será el ocho.
Y llegó el Viernes Santo y estando en el coro: en los oficios estuve. Al llegar la comunión me quedé dirigiendo a medio coro, mientras el otro medio iba a comulgar (que al final salió tres cuartas partes del coro y me quedé prestando apoyo al solista con la voz y la guitarra). Tras la primera canción me tocó cantar el solo de la segunda canción de la Comunión (mientras el resto del coro iba a comulgar), y al acabar, ya estaba todo recogido... me dije "bueno, ahora pido la Comunión, cuando recojamos los atriles y los cantos..."
Dios, que me conoce mejor que yo misma, (porque me creó y sabe de qué pasta estoy hecha) se valió de un ensayo del pregón pascual tras los Oficios, con el párroco en su despacho. Allí vi un portaviático encima de su chaqueta... Y NO RECONOCÍ, NI ENTENDÍ EL AVISO...: Ya ves, tenía a un sacerdote a mi lado y un portaviático (vacío) en la misma habitación...(el recordatorio perfecto: "Oye, Noelia, pide la Comunión, no te olvides") ensayamos un par de veces, me fui de procesiones, y al hacer las oraciones de la noche, caí en la cuenta de que era Primer Viernes y que con Misa o sin ella no había comulgado...
Me puse nerviosísima por un fallo tan torpe... no sabía qué pensar. Recordaba las respuestas que me habían dado, y no sabía cuál era la correcta.
Entonces, me dije: "Tranquila, Noelia, vamos a leer el Mensaje del Corazón de Jesús... " (quien no hable consigo mismo que me tire la primera piedra) y ahí, CLARITO, como el agua cristalina de manantial, dice:
"Los que comulgaren por nueve primeros viernes..."
Vale, resalto : "Los que comulgaren" y no los que vayan a Misa y comulguen.
Jesús, sabe que algún año pasará (como este) que el primer viernes de mes coincida con Viernes Santo, y por lo tanto no hay Misa, pero SÍ hay comunión...
Conclusión 1: Señor, Dios. Tú ves que soy corta en estas cosas. Necesito o un intérprete, o más luces. (Sí, de esos intérpretes que te dan un cogotazo, si es necesario, para que te des cuenta de la cosas).
Conclusión 2: La Novena al Corazón de Jesús se ha interrumpido. Por lo que en Mayo, nuevo intento: Comienzo en Mayo y termino en Enero (ya estoy temblando a ver en qué día cae el primer viernes del último mes)
Conclusión 3: Se lo he contado a mi párroco y le he recordado que los que "amenizamos" las Eucaristías con los cantos TAMBIÉN COMULGAMOS. Él me dijo, con su acentillo sevillano: ¿Y por qué no me pediste la Comunión como otras veces?
Y es cierto, pero yo no sé qué me pasa en Semana Santa, que el ajetreo de los cantos, los ensayos, etc, hacen que me olvide de cosas sumamente importantes (como esta) en cuestión de segundos.
En fin, otra novena rota... me da mucha pena porque he estado a punto de lograrlo... es como si estuviera a punto de alcanzar una meta y me cayera a sólo dos pasos de ella: dos comuniones...
Jesús mío, no me rindo. Tú sabes que yo me caigo y me levanto (con más o menos dificultad, pero me levanto). Tú sabes que mi ofrenda no es perfecta, ni lo es mi reparación... yo confío en Ti, porque te vales de todo lo que me rodea para hablarme... lástima que yo no esté en la misma longitud de onda y no te reciba o no te entienda... Ten paciencia conmigo. Lo seguiré intentando hasta que me muera.
Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío.