domingo, 22 de noviembre de 2009

Entrega de la Palabra

Ayer tuvimos la entrega de la Palabra a los niños de Primera Comunión (con un año de retraso) y a los que realmente les correspondía. La celebración, bastante concurrida de niños, dio pie a que se distrajeran con más facilidad que nunca. Desde mi rinconcito, a los pies del Corazón de Jesús y enfrente de la capilla del Santísimo, pude ser testigo de pequeñas guerrillas, travesuras, etc.

Por supuesto que sé que son niños que no están acostumbrados a ir a Misa (uno de los padres me dijo "a ver si el cura acaba pronto que hay partido por la tele") y por lo que se pudo ver tampoco son niños que atiendan en las Catequesis.

La pregunta con la que comenzó el sacerdote su Homilía, a mí me sacó de la inopia y me llenó de atención: "¿Ustedes saben cuánto de amigos eran Jesús y Pilatos? Porque en el Evangelio que acabamos de leer, ellos estaban hablando".

Creo que mañana lunes las catequistas tendrán que explicarles a los niños que Jesús y Pilatos, amigos , lo que se dice amigos, no eran... aunque tampoco eran enemigos...

También les costó "descubrir" que los amigos de Jesús eran los discípulos... para ello, antes dijeron que los amigos de Jesús eran: los curas, el Papa, Cristo,.... Vamos, que el padre F. se las vió y se las deseó.

Tras la entrega de la Palabra, los niños manoseaban con curiosidad el Nuevo Testamento, un libro con las páginas de un papel muy fino, lleno de letras y sólo unos dibujos en medio: el Mapa de Tierra Santa, una reproducción del rostro de Nuestra Señora de Guadalupe, etc... y a pesar del barrullo que luego tenían no me molestaba, porque sé que ahora ellos se encuentran con la Palabra, con Jesús en sus manos... si sintieran curiosidad y la empezaran a leer, descubrirán el Evangelio, los Hechos de los Apóstoles, el nacimiento de la Iglesia, las cartas de los Apóstoles... y Dios les hablará a través de lo que leen.

Y ciertamente, rezo por ellos, por los que conozco, por los que no conozco... ¡Señor, haces mucha falta! ¡Ven y habla a sus corazones!